genearti if ($detect->isMobile() || $detect->isTablet()) { header("Location: https://www.economia.com.mx/mobil/lo_tuyo_lo_mio_y_la_creacion_de_lo_nuestro.htm"); } header("Content-Type: text/html; charset=ISO-8859-1"); ?>
![]() En las culturas antiguas y hasta hace algunos años, los hombres eran los “jefes” del hogar, y por consiguiente, quienes manejaban los ingresos económicos. La mujer no tenía derecho a ninguno de sus bienes, solo a estar en la casa, formando a los niños y satisfaciendo las necesidades del hombre. Sin embargo, hoy en día esta conducta ha cambiado significativamente; se puede decir que esto se debe a que en las últimas décadas ha crecido la taza de inserción laboral de las mujeres, que ya no solo están a cargo de los niños, sino que sueñan con crecer, trabajar, ser más autónomas económicamente y tienen sus propios proyectos. Todo esto, les permite ser más independientes del hombre. Estos cambios socio-culturales, acompañados de la igualdad de género y de una sociedad capitalista, permiten y exigen a las parejas compartir más en todos los sentidos, incluyendo en lo económico.
Las pertenencias personales y el dinero pueden llegar a ser motivo de conflicto en las parejas, sobre todo cuando uno de los integrantes no está de acuerdo en que ahora todo es de los dos y que, no es mío, ni es tuyo, sino nuestro. Esto será normal mientras se esté en el período de estabilización matrimonial. Sin embargo, hay personas que nunca llegan a estabilizarse y no conciben la idea de compartir con otra, pero sí están de acuerdo con que los demás compartan con ellos. Es frecuente que algunos matrimonios tengan dificultades para ponerse de acuerdo sobre el manejo de las finanzas del hogar. El no poder conciliar las diferencias sobre el dinero puede causar serios problemas en las finanzas de familiares y dañar la relación conyugal. Algunas parejas quieren garantizarse con contratos prematrimoniales que no van a quedar desprotegidas en sus finanzas en caso de divorcio, o que no van a perder lo que han generado cuando eran solteros. Esta es señal de desconfianza. Si bien el divorcio en la actualidad es socialmente más aceptado que en décadas atrás, podríamos decir que sigue existiendo una mayor tendencia a evitarlo y buscar la conciliación.
Lo tuyo, lo mío y lo nuestro
Es esencial mantener las finanzas de pareja en orden y a continuación te contare como lograrlo. Cuando aun no vives con tu pareja te limitas a compartir gastos cuando vas al cine o de vacaciones, nadie te pide explicaciones de tus gastos y eres libre de hacer con tu dinero lo que quieras, pero cuando decides ir a vivir con tu pareja esto cambia y no es nada fácil, debes tener claro que desde ese momento van a compartir más que una salida al cine o a comer, ahora deben compartir gastos básicos e incluso posibles gastos que tu pareja haya adquirido antes de vivir juntos.
Respeta las opiniones e ideas de tu pareja no quieras llevar todo el control sola/o, siempre realicen la revisión del presupuesto en conjunto y toda decisión importante debe ser tomada por ambos. Ordenar las finanzas de pareja puede ser un largo proceso, pero si se comprometen lo pueden lograr fácilmente, recuerden que se tienen el uno al otro para apoyarse en este nuevo camino juntos, refuercen la confianza, la comunicación y el respeto verán como fácilmente consiguieran todas sus metas financieras.
Creación de lo nuestro
Como matrimonio se deben decidir cuáles son las metas financieras. Puede ser que la meta sea el pagar sus deudas, el comprar un auto, comprar una casa o estar preparados para tener hijos, pensionarse bien. Incluso puede ser que el propósito como pareja sea pasar más tiempo juntos; sin importar cual sea el objetivo financiero es importante que se hable con la pareja y juntos lleguen a un acuerdo de cuáles van hacer las prioridades financieras en el matrimonio. Esto evitará confusiones y malos entendidos. Si bien cada familia puede llegar a acuerdos en relación al uso o manejo del dinero familiar, aquí dejamos algunas ideas que te podrán guiar para un buen comienzo:
Todos estos pasos pasan por ser comunicativos, comprensivos, claros, colaborativos, entre otras cualidades. De manera tal, que creando una nueva cultura familiar sobre el uso del dinero y siguiendo estas premisas, podamos asegurarnos tranquilidad, crecimiento y prosperidad familiar. ¿Qué sería lo correcto para que el dinero no afecte la relación de pareja? Romper con este mito de que lo mío es mío y lo tuyo es nuestro; entender que en una sociedad capitalista como la nuestra, cada quien debe tener sus responsabilidades, y que debe aportar y compartir de una forma u otra. Lo que nunca debes olvidar es que el dinero no lo es todo en la relación, es sólo una herramienta que ambos deben aprender a utilizar a su favor. Al final, el dinero no compra el amor y la felicidad. Aunque también es cierto que el amor no paga las cuentas.
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